Se trata de una comparación de la educación de hace cuarenta años con la situación actual. A simple vista la diferencia es evidente. La falta de respeto, de valores, de moral, de... todo es muy evidente. No es la única diferencia. Desconozco si adrede para reforzar el mensaje o por pura casualidad la imagen de los padres y del niño de la viñeta actual deja bastante que desear. Si comparamos vestuario, peinado, gestos (invadiendo el espacio propio de la profesora al apoyarse en la mesa, miradas mezcla de rabia e histeria...) con los de los "antiguos", entendemos esa ausencia de principios morales que adornan a los padres de hoy en lo referente a la educación de sus hijos.
Esta viñeta ha despertado en casi toda la gente que conozco y que considero normales (esa es la clave de muchas cosas en esta vida) y que es de mi generación o anteriores el mismo tipo de comentarios: ¡Cuánta razón tiene! ¡Es que ya no hay respeto! ¡Los maestros estamos indefensos! y muchos otros similares.
Y el caso es todos hemos padecido alguna vez una situación similar. O le ha pasado a mi compañera, o al de tal asignatura o tal curso. El caso es que es el día a día que nos está tocando vivir en los colegios. Tan real como triste. Porque es lamentable ver que, mientras tú te esfuerzas en que los alumnos comprendan, aprendan, trabajen, conozcan el valor de una buena nota, intentando sacar lo mejor de ellos, es llegar a la puerta del colegio (no se esperan ya ni a estar en casa) y comienza la destrucción de todo lo inculcado en las horas que han estado con nosotros.
Que si los deberes son muchos, que si es mucha materia para estudiar, que si es una locura hacer un examen de dos temas (yo no recuerdo haber tenido exámenes de menos de dos temas en la vida), que a quién se le ocurre mandar deberes de una asignatura si al día siguiente hay examen de otra... Este mismo año, en una tutoría, me pregunta una madre que cuándo van a dejar de copiar los enunciados de los ejercicios de deberes, porque su niño tarda mucho.
Quééééé?????????????????
1.- Porque lo digo yo, que soy el profesor y, por tanto, el encargado de poner las normas en mis clases y de escoger la metodología de mis asignaturas.
2.- Porque les viene muy bien para trabajar constantemente la caligrafía, que hay que ver cómo escribe su niño.
3.- Porque les viene muy bien para trabajar constantemente la ortografía, que hay que ver la cantidad de faltas que tiene su niño.
4.- Porque al repasar esos ejercicios para el examen su niño sabrá qué significan las operaciones y las contestaciones que tiene en la libreta sin necesidad de estar de la libreta al libro y del libro a la libreta todo el rato.
5.- ¿Realmente hacía falta alguna razón más que la primera?
Pero lo peor es cuando llegan los resultados de los exámenes. Niños que en los cursos de pequeñitos, es decir, cuando son auténticas esponjas y máquinas de memorizar, sacaban dieces y dieces en controles de cuatro páginas ilustradas con enormes fotografías y dibujos junto a textos escritos en un tamaño de fuente no menor de 36 se encuentran con que sacan cincos, sietes e, incluso, cuatros. Ahí sí que la hemos armado. Entonces el profesor, desde ese preciso momento es declarado culpable sin posibilidad de juicio. No importa que el niño no haya estudiado, que no haya respondido a lo que se le pregunta, que se haya equivocado en una suma, que no haya seguido las instrucciones del enunciado para resolver un ejercicio o problema.
Da igual. El que le ha suspendido ha sido el profesor. Ha puesto la nota que no es. El niño se merece mucho más porque es capaz de memorizar varias líneas seguidas. No importa que se equivoque, que no sea capaz de razonar. La pregunta estaba mal formulada porque si mi hijo, que es muy bueno, no la ha entendido, es que el profesor es tonto y no sabe redactar.
O si no, le tiene manía. Ha ido a preguntar justo lo que mi hijo no pudo estudiarse porque tenía que jugar con la Play, chatear un par de horas con los compañeros a los que ha estado todo el día viendo en el colegio y a los que verá al día siguiente y luego ver una serie recomendada para edades mayores que la suya. El caso es que no le dio tiempo de estudiarlo y justo le ha preguntado eso en el examen. Qué mala gente, este profesor.
Es muy conveniente recordar que la media de edad de los padres de alumnos escolarizados en enseñanza obligatoria (Primaria y Secundaria) debe andar sobre los cuarenta y pocos años. Es decir, que cuando ellos estaban en estas etapas serían los primeros o mediados años 70. Por lo tanto iban al colegio en la época en que todavía los profesores pegaban a los alumnos, en los que el que suspendía era un burro, el que repetía estaba muy mal visto y era como el fracasado total. Eso mismo que vivimos los que nacimos, como yo, a finales de los 70. Porque a mi también me tocó que me pegase un profesor (aprovecho para saludar al Sr. Giner) y encima callar por si acaso se rifaba otra . Y tan mal no hemos salido.
Pero estos padres de hoy son resultadistas. Lo único que importa es que el niño apruebe, o que saque dieces, dependiendo del grado de las expectativas que el flipao del padre tenga en el "presunto superdotado" de su hijo, señal inequívoca, como sabemos todos de que el fracaso de las ilusiones no alcanzadas del padre se proyectan sobre su hijo para ver cumplido lo que no pudo (o no supo) conseguir él. No se detienen en conocer cuáles son las dificultades que pueda estar teniendo su niño, porque su niño la única dificultad que tiene es que le ha tocado un profesor que le exige trabajar, pensar y esforzarse. Y por eso no pasan porque, entre otras cosas, eso lleva mucho más tiempo en casa de estar pendientes del trabajo del niño, de molestarse en mirarle los deberes, preguntarle la lección, explicarle las dudas... con lo bien que estás los papás viendo la tele, tomando un vinito o haciendo cualquier cosa que no sea cuidar la educación de los niños.
A veces me falta una tercera parte en esa viñeta. Una con los mismos protagonistas en la que la profesora, con cara inquisidora, preguntase a los padres ¿Qué notas son estas? A fin de cuentas, ellos son los representantes legales de los niños (menores de edad) y, por tanto, los que deben responder por ellos ¿no?
Creo que se la encargaré a Abraham, el mejor que hay en eso de dibujar




Que razón tienes, Jaime...y que bien te explicas..clarito como el agua..
ResponderEliminarVerdades como puños hermano!!! y ya desde Infantil topamos con ese tipo de cosas: "Van listas éstas profesoras si creen que mi hija (5 años)va a leer en casa 5 minutos al día!!no vamos a leer con ella en casa! si está agotada! la pobre no puede ni vestirse!!! era lo que nos faltaba! que lean con ellas (las profes de Infantil)que para eso les pagan! que se dejen de tanto patio y se queden en clase enseñándoles a leer que para eso cobran!!!..." Frase escuchada a la puerta de mi colegio la semana pasada.
ResponderEliminarComo en el primer "post" invitas tb a opinar a los que no somos "profes" ni "profas" pues opinaré.
ResponderEliminarEntiendo que estas generalizando unas conductas cada vez más extendidas, pero algún padre/madre "normal" quedará ¿no?, yo de verdad que lo intento y, aunque mi hijo sólo tiene 3 años y está recien escolarizado, hacemos todo lo que dice "la profe" y, aunque alguna vez nos riña (no mucho la verdad), la queremos mucho porque lo hace por nuestro bien.
Entiendo que el blog está orientando a profesionales de la enseñanza y que estais hart@s de estas situaciones, pero de verdad que todavia quedamos padres/madres que os admiramos, respetamos y valoramos mucho la labor que haceis y asi se lo intentamos inculcar a nuestros hijos.
Un abrazo
Auro, en primer lugar muchas gracias por molestarte en leer lo que humildemente escribo y por animarte a participar.Tienes mucha razón. El número de padres de entran en el perfil expuesto en el post es, afortunadamente, menor que el de aquellos que no encaan en él. Pero pasa como en todo en esta vida. Aquellos cuya intención es molestar siempre arman más ruido que los que no, por eso parecen más de los que son.
ResponderEliminarYo, afortunadamente, me he encontrado con gente maravillosa. Y no han sido pocos.
Sería de justicia hacer un post también para ensalzar a esos padres.
Eso haré.